
Muchas veces nos hemos enojado con personas que con muy buenas intenciones han querido corregir uno o varios de nuestros errores. Pensamos especialmente a partir de ese momento que nuestro Amigo se volvió nuestro enemigo, y no aceptamos bajo ninguna circunstancia que se haga alguna objeción a uno o varios de nuestros actos; y muchos han roto amistades de mucho tiempo.
Esa actitud es causada por nuestro egoismo, pues pensamos que ninguna persona es alguien para juzgarnos. Nuestro orgullo propio se ve lastimado y no acptamos ningún llamado de atención, así sea hecho con toda la diplomacia del caso.
Inclusive hay hijos que no aceptan ningún comentario de parte de sus padres y responden con críticas hacia ellos.
Creo que nos falta humildad. Como humanos no estamos libres de no cometer errores, pero es nuestro deber aceptarlos y corregirlos, porque si no lo hacemos estamos condenados a repetirlos continuamente.
Hay un proverbio chino que dice: "Si no tienes un Amigo que te diga tus errores, búscate un enemigo que te haga ese gran favor".
jedi
¡Necesitas ser un miembro de Exito para añadir comentarios!
Participa en esta red social